domingo, 13 de agosto de 2017

RESILIENCIA Y FRAGILIDAD

UNIVERSIDAD NACIONAL AGARIA LA MOLINA
ESCUELA DE POSTGRADO: ECOLOGIA APLICADA
SEMESTRE: 2017-I
CURSO EPISTEMOLOGIA
ALUMNA: NORMA MARINA SOLIS ZAVALA

RESILIENCIA Y FRAGILIDAD

INTRODUCCION
Los cambios ecológicos de origen natural o antropogénico ocurren en vías muy complejas y raramente actúan en una sola dirección o en una misma tasa a lo largo del tiempo. Esto disminuye la probabilidad predictiva de cómo un ecosistema puede cambiar en el futuro. Para entender estos cambios ecológicos se ha integrado el concepto de resiliencia en el funcionamiento de los ecosistemas (Cueva, 2010).
El enfoque resiliente investiga las interacciones que se establecen  entre los  seres vivos (plantas, animales, microorganismos y personas) y los ecosistemas (acuáticos, terrestres, sociales, etc.) y como estas interacciones pueden manejarse mejor ante las posibles perturbaciones o eventos que pueden afectarla, para luego volver a sus condiciones iniciales o como este se adapta a dicha perturbación o evento para mantenerse en el tiempo.
En estos ecosistemas se habla de equilibrio, resiliencia, vulnerabilidad, fragilidad, sustentabilidad y otras propiedades, con las cuales se caracteriza o se pretenden explicar los comportamientos de los ecosistemas.    

1.- RESILIENCIA
1.1.- CONCEPTOS
El concepto de resiliencia tiene muchas aplicaciones en diversos campos de estudio y como tal su concepto o definición cambia de acuerdo al campo de estudio, en este punto presentamos varias definiciones de resiliencia aplicados en ecología.

Capacidad de los ecosistemas  para absorber perturbaciones, sin alterar significativamente sus características de estructura y funcionalidad; pudiendo regresar a su estado original una vez que la perturbación ha terminado. (Holling, 1973).

Capacidad de respuesta que los ecosistemas naturales pueden tener frente a determinados cambios producidos por factores o agentes externos. Es decir, se refiere a los complejos procesos físicos y ciclos biogeoquímicos regenerativos que los componentes bióticos y abióticos de un ecosistema operan –en un tiempo determinado- como respuesta para recuperar su estado anterior al efecto producido por el factor externo, y en esa medida tender al equilibrio (siempre en constante cambio). Está relacionada con la diversidad sistémica, con la complejidad y la interconexidad (Cámara, R).

La resiliencia de un ecosistema es su capacidad para mantenerse en un estado similar a las condiciones de equilibrio estable” “…el estado de salud o conservación se refiere al nivel actual del ecosistema en relación con dicho estado de equilibrio.”  (Leff, 1986).

Capacidad que tienen las especies para regresar al estado original después de que se ha producido un cambio debido a perturbaciones naturales o por actividades humanas (Doak et al. 1998).

Capacidad de un sistema para absorber perturbaciones y reorganizarse mientras se somete al cambio para conservar esencialmente la misma función, estructura, identidad y retroalimentación (Walker et al., 2004: 4).

Capacidad de un sistema para absorber disturbios y reorganizarse mientras se somete a un cambio para conservar esencialmente la misma función, estructura y retroalimentación, y por t6antoidentidad, es decir, capacidad para mantener la misma identidad (Folke, et al, 2010).

Capacidad para soportar procesos de cambio, perturbación o impacto y permitir la posibilidad de recuperación de sus funciones intrínsecas vitales para la subsistencia del sistema, además de aprender del cambio y auto-organizarse.

1.2.-  APLICACIÓN DE LA RESILIENCIA
El valor del concepto de “resiliencia” es importante para entender los diferentes sistemas de explotación de los recursos naturales.
Ludwig et al., (1997) señala que el concepto de “resiliencia” al igual que muchos de los bioindicadores, depende de:
-       los objetivos planteados,
-       de los tipos de perturbaciones,
-       de las medidas de control disponibles y
-       del tiempo y la escala de interés que se esté manejando.
Las estrategias donde se ha utilizado el concepto de resiliencia en la conservación de ecosistemas se basan en minimizar los impactos biológicos de las perturbaciones y aumentar la capacidad de recuperación de los ecosistemas. En  este sentido el crecimiento de las poblaciones humanas se encuentra asociado con la disminución de los recursos naturales.
En consecuencia el manejo de  ecosistemas basados en la resiliencia, cambia la filosofía o manera de pensar en la gestión de recursos, reacciones a los cambios observados, políticas proactivas que configuran el cambio para la sostenibilidad, mientras se prepara para lo inesperado.

1.3.- LOS SERVICIOS DE LOS ECOSISTEMAS (ES) PARA MEJORAR LA RESILIENCIA
La mejora de la capacidad de recuperación de los servicios de los ecosistemas (ES) que sustentan el bienestar humano es fundamental para satisfacer las necesidades actuales y futuras de la sociedad y requiere políticas específicas de gestión y gestión.
Utilizando la literatura, identificamos siete principios genéricos relevantes para la política para mejorar la resiliencia de las ES deseadas ante la perturbación y el cambio continuo en los sistemas socio-ecológicos (SES).
Estos principios son:
1.     Mantener la diversidad y la redundancia,
2.    gestionar la conectividad,
3.     manejar variables lentas y feedbacks,
4.    fomentar la comprensión de la SES como sistemas adaptativos complejos (CAS),
5.    fomentar el aprendizaje y la experimentación,
6.    ampliar la participación, y
7.     promover sistemas de gobierno policéntricos.

1.4.- SISTEMAS SOCIO ECOLÓGICOS (SES) RESILIENTES
La resiliencia socio-ecológica es acerca de la gente y la naturaleza como sistemas interdependientes. Esto es cierto para las comunidades locales y sus ecosistemas circundantes, pero la gran aceleración de las actividades humanas en la tierra ahora también la convierte en un problema a escala global (Steffen et al., 2007), lo que hace difícil e incluso irracional continuar separando los ecosistemas ecológicos y Sociales e intentar explicarlas de forma independiente, incluso con fines analíticos,
El cambio social es esencial para la resiliencia del SSE (sistemas socio ecológicos). Es por esto que incorporamos la adaptabilidad y el concepto más radical de transformabilidad como ingredientes clave del pensamiento de resiliencia (cuadro 1).

Cuadro 1. Glosario de términos de resiliencia.

Términos
Definición
Transformación activa
La iniciación deliberada de una introducción gradual de una o más nuevas variables de estado (una nueva forma de ganarse la vida) a escalas más bajas, mientras que mantiene la resiliencia del sistema a escalas más altas a medida que el cambio de transformación continúa.
Adaptabilidad (capacidad de adaptación)
La capacidad de los actores de un sistema para influir en la resiliencia.
Ciclo adaptativo
Un modelo heurístico que retrata un ciclo de cuatro fases endógenamente impulsado por sistemas socio-ecológicos y otros sistemas adaptativos complejos. La trayectoria común es de una fase de rápido crecimiento donde los recursos están libremente disponibles y hay una alta resiliencia (r fase), a través de la acumulación de capital en una fase de rigidificación gradual donde la mayoría de los recursos están bloqueados y hay poca flexibilidad o novedad y baja resiliencia (Fase K), de ahí por medio de un colapso repentino en una fase de liberación de la dinámica caótica en la que las relaciones y las estructuras se deshacen (Ω), en una fase de reorganización donde la novedad puede prevalecer (α). La dinámica r-K refleja un "foreloop" más o menos predecible y relativamente lento y la dinámica Ω-α representa un "backloop" caótico y rápido que influye fuertemente en la naturaleza del próximo foreloop. Las influencias externas o de mayor escala pueden causar un movimiento de cualquier fase a cualquier otra fase.
Transformación forzada
Una transformación impuesta de un sistema socio-ecológico que no es introducido deliberadamente por los actores.
Resiliencia general
La resiliencia de todas y cada una de las partes de un sistema a todo tipo de choques, incluyendo los nuevos.
Panarquía
La dinámica interactiva de un conjunto anidado de ciclos adaptativos.
Régimen
El conjunto de estados del sistema dentro de un paisaje de estabilidad
Cambio de régimen
Un cambio en un estado del sistema de un régimen o dominio de estabilidad a otro
Resiliencia
Capacidad de un sistema para absorber disturbios y reorganizarse mientras se somete a un cambio para conservar esencialmente la misma función, estructura y retroalimentación, y por tanto identidad, es decir, capacidad de cambio para mantener la misma identidad.
Sistema socio-ecológico Sistema
Integrado de ecosistemas y sociedad humana con retroalimentación e interdependencia recíprocas. El concepto enfatiza la perspectiva de los seres humanos en la naturaleza
Resiliencia especificada
La resiliencia "de qué, a qué"; Resiliencia de alguna parte particular de un sistema, relacionada con una variable de control particular, a uno o más tipos de choques identificados.
Dominio de estabilidad
Una cuenca de atracción de un sistema, en la que las dimensiones son definidas por el conjunto de variables de control que tienen niveles umbral (equivalente a un régimen de sistema)
Paisaje de estabilidad
La extensión de los posibles estados de espacio del sistema, definida por el conjunto de variables de control en las que están incrustados dominios de estabilidad
Umbral (también conocido como transición crítica)
Un nivel o cantidad de una variable controladora, a menudo lentamente cambiante, en la que se produce un cambio en una retroalimentación crítica que hace que el sistema se auto-organice a lo largo de una trayectoria diferente, es decir, hacia un atractor diferente.
Transformabilidad
La capacidad de transformar el paisaje de estabilidad en sí mismo para convertirse en un sistema diferente, para crear un sistema fundamentalmente nuevo cuando las estructuras ecológicas, económicas o sociales hace insostenible el sistema existente.

Adaptabilidad es la capacidad de un SES para aprender, combinar experiencia y conocimiento, ajustar sus respuestas a los cambios de controladores externos y procesos internos, y continuar desarrollándose dentro del actual dominio de estabilidad o cuenca de atracción (Berkes et al., 2003).
La adaptabilidad se ha definido como "la capacidad de los actores en un sistema para influir en la resiliencia" (Walker et al., 2004: 5). Así, la capacidad adaptativa mantiene ciertos procesos a pesar de las cambiantes demandas internas y fuerzas externas en el SES (Carpenter y Brock 2008). Por el contrario, la transformabilidad se ha definido como "la capacidad de crear un sistema fundamentalmente nuevo cuando las estructuras ecológicas, económicas o sociales hacen insostenible el sistema existente" (Walker et al., 2004: 5).
Extender el uso de la resiliencia a los sistemas socio-ecológicos permite abordar explícitamente las cuestiones planteadas por Holling (1986) sobre la renovación, la novedad, la innovación y la reorganización en el desarrollo del sistema y cómo interactúan a través de las escalas (Gunderson y Holling 2002).
En la práctica, la resiliencia a veces se aplica a problemas relacionados con aspectos particulares de un sistema que pueden surgir de un conjunto particular de fuentes o choques. Nos referimos a esto como resiliencia especificada. En otros casos, el gerente se preocupa más por la resiliencia a todo tipo de shocks, incluyendo los completamente nuevos. Nos referimos a esto como resiliencia general.
En los sistemas socio-ecológicos, la resiliencia especificada surge en respuesta a la pregunta "¿resiliencia de qué, a qué?" (Carpenter et al., 2001). Sin embargo, existe el peligro de enfocarse demasiado en la resiliencia especificada, ya que el aumento de la resiliencia de partes particulares de un sistema a perturbaciones específicas puede hacer que el sistema pierda resiliencia de otras maneras (Cifdaloz et al., 2010).
La resiliencia general, por el contrario, no define ni la parte del sistema que puede cruzar un umbral, ni el tipo de choques que el sistema tiene que soportar. Se trata de hacer frente a la incertidumbre en todos los sentidos.
En los SES con una fuerte identidad o creencias culturales, no es fácil y a menudo requiere un shock o al menos una crisis percibida. El pensamiento de resiliencia sugiere que tales eventos pueden abrir oportunidades para reevaluar la situación actual, desencadenar la movilización social, combinar fuentes de experiencia y conocimiento para el aprendizaje, y provocar la novedad y la innovación.

1.5.- ENFOQUE PARA MEJORAR LA RESILIENCIA EN LOS SES
Un enfoque central para reducir la vulnerabilidad y mejorar la resiliencia es mejorar la capacidad adaptativa de los sistemas socio-ecológicos frente a los cambios esperados como a las sorpresas imprevistas. Para mejorar la resiliencia se plantea  cuatro enfoques: 1) una diversidad de opciones; 2) un equilibrio entre la estabilización, retroalimentación y renovación creativa; 3) aprendizaje social e innovación; y 4) la capacidad  de adaptar, comunicar e implementar soluciones.  
En el cuadro 2, se muestran ejemplos de estrategias de administración o mayordomía para mejorar la resiliencia socio-ecológica.

Cuadro 2. Estrategias de mayordomía para mejorar la resiliencia socio- ecológica

1.- Fomentar la diversidad biológica, económica y cultural
       Priorizar la conservación de los puntos calientes de la biodiversidad y los lugares y caminos que permiten a las especies cambio medioambiental
       Conservar la diversidad genética y de especies que están sub representadas en los paisajes actuales.
       Tenga extremo cuidado al considerar la migración asistida.
       Renovar la diversidad funcional de los sistemas degradados.
       Fomentar condiciones que sustenten las conexiones culturales con la tierra y el mar.
       Fomentar la retención de historias que ilustren los patrones pasados de adaptación al cambio.
       Subsidiar las innovaciones que fomentan la novedad y la diversidad económicas.
        
2.- Promover una mezcla de retroalimentación estabilizadora y renovación creativa.
       Fomentar las reacciones estabilizadoras que sustentan el capital natural y social.
       Permitir perturbaciones que permitan al sistema ajustarse a los cambios en los controles subyacentes.
       Ejercer extrema precaución en experimentos que perturban un sistema mayor que la jurisdicción de gestión.

3.- Fomentar el aprendizaje social mediante la experimentación y la innovación
       Ampliar la definición del problema aprendiendo desde múltiples perspectivas culturales y disciplinarias y facilitando.
        
4.- Adaptar la gobernanza a las condiciones cambiantes
       Proveer un ambiente para que el liderazgo surja y confíe en desarrollar
       Especificar los derechos a través de instituciones formales e informales que reconozcan las necesidades de las comunidades para buscar medios de subsistencia y bienestar
       Fomentar las redes sociales que conectan la comunicación y la rendición de cuentas entre las organizaciones existentes
       Permitir una superposición suficiente de responsabilidades entre las organizaciones para permitir la redundancia en la implementación de políticas

Estos enfoques proporcionan a los administradores de ecosistemas como pensar creativamente sobre las maneras de sostener los  atributos del sistema que la sociedad considera importantes y las posibles vías futuras para sostener y mejorar estos atributos.


1.6.- SUSTENTABILIDAD DE AGROSISTEMAS
Levins y Vandermeer (1990) mencionan que la producción en agroecosistemas sustentables está orientada a entender al sistema como un todo, con énfasis en las metas múltiples de producción, ganancia, reducción de la incertidumbre y de la vulnerabilidad, equidad, protección de la salud de los trabajadores agrícolas y de los consumidores, protección del ambiente y sustentabilidad y flexibilidad de los sistemas en el largo plazo.

Desde el punto de vista ambiental, el grado en que un agroecosistema aumente su sustentabilidad dependerá básicamente de que su manejo conlleve la optimización de los siguientes procesos (Altieri, 1987; Reijntjes et al., 1992):
  •        Disponibilidad y equilibrio del flujo de nutrientes.
  •        Protección y conservación de la superficie del suelo.
  •       Preservación e integración de la biodiversidad. 
  •     Explotación de la adaptabilidad y complementariedad en el uso de recursos genéticos animales y vegetales.

Desde el punto de vista socioeconómico, tenemos:

  •  La eficientización de los procesos productivos aprovechando los sinergismos entre distintas actividades económicas.
  • El fortalecimiento de los mecanismos de cooperación y solidaridad locales, así como la participación efectiva de los involucrados en la generación, puesta en práctica y evaluación de las diferentes alternativas de manejo de recursos naturales.
  • La potenciación de las capacidades y habilidades locales, favoreciendo la autogestión mediante procesos de capacitación y educación participativos.
  • El mantenimiento de un respeto por las diferentes tradiciones culturales y el fomento de la pluralidad cultural y étnica.


Tomando en cuenta los siete atributos básicos para la sustentabilidad (cuadro 3), un sistema de manejo puede ser considerado sustentable cuando permite simultáneamente:

  •       Conseguir un nivel alto de productividad mediante el uso eficiente y sinérgico de los recursos naturales y económicos.
  •    Proporcionar una producción confiable, estable (no decreciente) y resiliente a perturbaciones mayores en el transcurso del tiempo, asegurando el acceso y disponibilidad de los recursos productivos, el uso renovable, la restauración y la protección de los recursos locales, una adecuada diversidad temporal y espacial del medio natural y de las actividades económicas, y mecanismos de distribución del riesgo.
  •      Brindar flexibilidad (adaptabilidad) para amoldarse a nuevas condiciones del entorno económico y biofísico, por medio de procesos de innovación y aprendizaje, así como del uso de opciones múltiples.
  •       Distribuir equitativamente los costos y beneficios del sistema entre diferentes grupos afectados o beneficiados, asegurando el acceso económico y la aceptación cultural de los sistemas propuestos.
  •       Poseer un nivel aceptable de autodependencia (autogestión), para poder responder y controlar los cambios inducidos desde el exterior, manteniendo su identidad y sus valores.

Cuadro 3.- Atributos generales de los agroecosistemas sustentables



Así mismo la caracterización de los sistemas de manejo o agroecosistemas  (cuadro 4) deberá incluir una descripción clara de:

  •          Los diferentes componentes biofísicos del sistema.
  •       Los insumos y productos necesarios (entradas y salidas) del sistema. De preferencia se intentará obtener un diagrama con la descripción cualitativa de las entradas y salidas del sistema y las relaciones entre sus diferentes componentes (p. ej. entre los módulos pecuario, forestal y agrícola).
  •          Las prácticas agrícolas, pecuarias o forestales que involucra cada sistema.
  •     Las principales características socioeconómicas de los productores y los niveles y tipos de sus organizaciones.

Otro dato a tener en cuenta para realizar estudios en agrosistemas, son los criterios de diagnóstico e indicadores, que permitirán evaluar el grado de sustentabilidad de los sistemas de manejo propuestos.

Cuadro 4.- Principales determinantes para caracterizar a los agroecosistemas (sistemas de manejo)


Los criterios de diagnóstico describen los atributos generales de sustentabilidad. Representan un nivel de análisis más detallado que éstos, pero más general que los indicadores. De hecho, constituyen el vínculo necesario entre atributos, puntos críticos e indicadores, con el fin de que éstos últimos permitan evaluar de manera efectiva y coherente la sustentabilidad del sistema. Los criterios son características del sistema que se pueden medir mediante el uso de indicadores específicos y que muestran tendencias de cambio en un tiempo relativamente corto. Los indicadores describen un proceso específico o un proceso de control. Son, por lo tanto, particulares a los procesos de los que forman parte.
Algunos indicadores apropiados para ciertos sistemas pueden ser inapropiados para otros. Los indicadores concretos dependerán de las características del problema específico bajo estudio, de la escala del proyecto, del tipo de acceso y de la disponibilidad de datos.
La lista de indicadores debe incluir solamente aquéllos con una influencia crítica para el problema bajo estudio. Asimismo, para que el esquema de evaluación sea realmente operativo, los indicadores propuestos deben ser integradores, flexibles, fáciles de medir y entender y adecuados al nivel de agregación del sistema bajo análisis. Cuando se involucra a la población local en la medición, los indicadores deben centrarse en aspectos prácticos y ser claros.
El conjunto de indicadores deberá cubrir tres dimensiones o áreas de evaluación: (a) social ―incluyendo aspectos culturales y políticos―; (b) económica, y (c) ambiental. Algunos ejemplos de indicadores comúnmente empleados son:
  1.  Área económica: Relación costo/beneficio; relación costo de inversión/ingreso medio de productores; evolución de los precios de los insumos o de los principales productos del sistema.
  2.  Área social: Número y tipo de beneficiarios del sistema; nivel de participación; nivel de organización; mecanismos de resolución de conflictos.
  3.  Área ambiental: Rendimientos de cultivos; variabilidad de los rendimientos; índice de diversidad de especies; erosión de suelos.

En el cuadro 5 se resumen algunos criterios de diagnóstico e indicadores comúnmente empleados en los análisis de sustentabilidad.

Cuadro 5. Criterios de diagnóstico e indicadores de sustentabilidad para la evaluación de sistemas de manejo de recursos naturales


2- FRAGILIDAD
2.1.-  CONCEPTOS
-       La fragilidad puede considerarse como una propiedad inherente de un ecosistema, es decir, un ecosistema tiene Fragilidad independientemente de si está o no expuesta alguna vez a cualquier perturbación. Esta fragilidad es imposible de cuantificar, a una única fragilidad observable que se muestra como resultado de perturbaciones, tanto naturales como causadas por el hombre.
-       Susceptibilidad a la perturbación, esencialmente de origen antrópico.
-       Propiedad inherente de un ecosistema, es decir, un ecosistema tiene fragilidad independientemente de si está o no expuesta alguna vez a cualquier perturbación.
-       Entendida como susceptibilidad al cambio irreversible en sistemas maduros.
-       Capacidad de un sistema a perturbarse bajo acciones leves.
-       La fragilidad puede ser el grado de cambio en la abundancia de especies y en la composición de las especies, después de la perturbación.
Los conceptos de vulnerabilidad y sensibilidad ambiental equivalen de forma aproximada al concepto de fragilidad.
El factor de fragilidad no está basado exclusivamente en principios ecológicos, comprende además el impacto humano ya sea actual o potencial, además, la fragilidad aumenta cuando el elemento evaluado es raro o tiene una baja capacidad de adaptación y recuperación.
Fragilidad en su conjunto no puede medirse, sino que puede inferir cambios en la persistencia o abundancia de especies.
Básicamente, la fragilidad y la estabilidad de un ecosistema se relacionan con el grado de cambio en la abundancia de especies y composición, después de la  perturbación. Tasas elevadas de rotación de especies o fluctuaciones de población caracterizar los ecosistemas frágiles, y viceversa.

2.2.- EVALUACION
Una Ecosistema puede ser relativamente frágil en un aspecto y relativamente estable en otro.
La fragilidad de un ecosistema depende de escalas. Tenemos cuatro escalas  importantes: (1) escala temporal, (2) escala espacial, (3) nivel de resolución taxonómica y (4) resolución numérica, es decir, si se analiza datos sobre la abundancia absoluta, el ranking de abundancia o presencia-ausencia (Rahel 1990). Estas cuatro escalas son las siguientes:
1.            Un ecosistema muy estable durante un período de varios siglos, puede ser muy frágil en un corto plazo perspectiva (Chesson & Huntly 1989).
2.            Ecosistemas que parecen frágiles a pequeñas escalas espaciales  pueden ser estable cuando se observa a escalas espaciales mayores.
3.            La abundancia de especies individuales en un ecosistema puede fluctuar, pero la abundancia relativa de mayor taxonomía, categorías morfológicas y funcionales permanecen constantes (Rahel 1990).
4.            Incluso si la abundancia de especies en un ecosistema fluctúan, la composición de especies (presencia de especies) puede permanecer constante en el tiempo (Rahel 1990).
Para evaluar los diferentes aspectos de la fragilidad de los ecosistemas en disturbios específicos, se considera mayormente la capacidad predictiva.
1.    Las predicciones se basan en observaciones.
2.    Existe una necesidad de una evaluación de la fragilidad. Las mediciones repetidas por lo general no se puede hacer.
3.    Si se diera el tiempo para el seguimiento de la población, la respuesta a las perturbaciones, los regímenes de perturbación, pueden cambiar fácilmente en el futuro, y nuevos niveles de fragilidad a predecir una y otra vez.
Por lo tanto, las predicciones constituyen la herramienta con las que se trabaja. Los cambios bióticos en términos más generales,  básicamente, los impactos pueden ser abióticos o bióticos, y la predicción puede basarse en un factor abiótico, en un proceso de ecosistema, en una sola especie o en un grupo de especies. En este último caso, las especies pueden ser presentadas por nombres o solo como un grupo.

2.3.- TIPOS DE FRAGILIDAD
a.            La fragilidad del medio geológico incluye fenómenos muy diversos: avalanchas, terremotos, deslizamientos, volcanes, erosión de litoral, hundimientos, etc. Los cuales pueden condicionar su entorno.
b.            La fragilidad de los suelos depende principalmente de sus características, como pendiente, grosor y textura, lo mismo que de las prácticas culturales a las que sean sometidas.
c.            La fragilidad de las especies depende en muchos casos de las condiciones ambientales de sus hábitats.
d.            La fragilidad de las comunidades vegetales están en función de su estructura, composición y capacidad de recuperación. La fragilidad de los ecosistemas es análoga, solo que puede depender tanto de sus componentes más vulnerables como de la fragilidad de sus interacciones.
e.            La fragilidad de los paisajes rurales de gran valor estético y ecológico, depende de la comunidad de las actividades agrícolas, ganaderas o forestales tradicionales.
Una fragilidad o vulnerabilidad alta trae consigo una probabilidad relativamente alta de extinción, supresión o alteración degenerativa de elementos. Por tanto, la conservación de componentes naturales frágiles requiere de su protección  contra todos aquellos acontecimientos sobre los que pueden incidir, principalmente actividades humanas.
La fragilidad se asocia muchas veces con el concepto de amenaza. Cuando coincide fragilidad y amenaza, el riesgo se potencia.
Para evaluar  la fragilidad se suele aplicar la metodología de “Análisis de vulnerabilidad de poblaciones” que requiere  un análisis especie por especie y conocer sus requerimientos ecológicos y las condiciones de sus hábitats.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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Cámara, R. Tema 2. Fragilidad, renovabilidad, adaptabilidad y capital natural. Asignatura: Medio Físico y recursos naturales. Universidad de Sevila.                         Consultado el 04/07/2017 en  http://titulaciongeografia-sevilla.es/master/archivos/recursos/tema2r.pdf

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Resilience Thinking: Integrating Resilience, Adaptability and Transformability
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